Con la reciente muerte de Lévi-Strauss(menos bromitas, que os conozco), he vuelto a meditar sobre la forma de estudiar las redes sociales.

Como ya sabéis pienso que a la hora de abordar una red social hay que hacerlo desde una perspectiva antropológica. La recogida de datos numéricos no nos va a decir grandes cosas de lo que ocurre en la red, es el análisis de las relaciones entre los diferentes actores de la red lo que nos va a aportar el conocimiento necesario.

“Sólo perteneciendo a una red podras conocer la red”

Lo primero es introducirse en una red, y con esto no me refiero a darse de alta en Facebook o similar, me refiero a que hay que integrarse dentro del grupo a estudiar y participar de la conversación (esto que parece tan 2.0 estaba ya inventado en el -3.0).

¿Qué información podremos obtener?

Por un lado, conoceremos el discurso grupal, aquello que tiene que decir el colectivo como tal, su “visión del mundo” como grupo.
También nos va a decir el tipo de relación del grupo con “el exterior” y la relación existente entre los miembros. Una relación que indicará quién es quién y que rol desempeña cada uno dentro de la red ( de ésto último hasta podremos hacer un gráfico muy mono, pero esa es otra historia)
No digo más por hoy, ya he dado bastantes pistas para cualquiera que se quiera introducir en el maravilloso mundo de la etnografía digital ( que no se diferencia mucho de la “no digital”, la verdad), sólo una par de reflexiones:

  1. ¿Os habéis fijado que no ha hecho falta utilizar numeritos?
  2. ¿Creeis que esta forma de ver las redes os puede ser útil en “las malas artes de rentabilizar las redes sociales“?
  3. ¿Se expande el universo? ¿es cóncavo? o ¿convexo?

un saludo a todos…

Apúntate a la Newsletter